El hidrógeno verde, producido a través de recursos renovables como la energía solar y la eólica, representa una gran oportunidad para satisfacer las futuras demandas energéticas del mundo.

Según el último informe de la Comisión Europea publicado en diciembre de 2021, Package on Hydrogen and Decarbonized Markets, se considera hidrógeno renovable aquel que se produce utilizando fuentes renovables distintas de la biomasa y logra una reducción del 70% de las emisiones de GEI en comparación con los combustibles fósiles.

En la actualidad, casi todo el hidrógeno que se produce en el mundo es “gris”, lo que significa que se produce a partir de gas natural. No teniendo en cuenta las emisiones de carbono que genera, el hidrógeno gris es barato (entre 1 y 2 euros por kilogramo), pero complica el reto de la sostenibilidad medioambiental. El hidrógeno verde, sin embargo, utiliza electricidad renovable para alimentar la electrólisis que divide las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno. Como el hidrógeno verde no requiere combustibles fósiles, es una mejor solución a largo plazo para la descarbonización de las economías.

Hoy, el hidrógeno verde representa menos del 1% de la producción anual de combustible de hidrógeno en el mundo, que según la Agencia Internacional de la Energía (AIE) tendrá que aumentar de 87 millones de toneladas (de hidrógeno producido principalmente por reformado de metano con vapor) a 306 millones de toneladas (de hidrógeno verde) en 2050, para que el mundo cumpla los objetivos de emisiones.

Los mercados de producción más atractivos para el hidrógeno verde son aquellos con recursos renovables abundantes y de bajo coste. En algunas geografías como Oriente Medio, África, Rusia, Estados Unidos y Australia, por ejemplo, el hidrógeno verde podría producirse en la actualidad por entre 3 y 5 euros/kg. En Europa, los costes de producción varían entre 3 y 8 euros/kg. Sin embargo, los costes de producción se reducirán con el tiempo, debido al continuo descenso de los costes de producción de las energías renovables, a las economías de escala, a las conclusiones de los proyectos en curso y a los avances tecnológicos.

El hidrógeno tiene multitud de usos: como vector energético, como almacenamiento de energías renovables, como combustible neutro para el transporte y maquinaria pesada, como elemento esencial de acoplamiento sectorial (como fuente calor) o como medio para descarbonizar las fuentes de CO2.

La mayoría de estos usos pueden aplicarse en el sector de la minería, convirtiendo a este en un negocio sostenible y rentable a largo plazo, en consonancia con las tendencias medioambientales.

Usos y aplicaciones del hidrógeno, International Green Hydrogen Report 2022, Bird&Bird

El hidrógeno verde, clave para descarbonizar la minería

El hidrógeno verde se ha convertido en un elemento clave para la descarbonización del sector minero en los próximos años. El transporte y el almacenamiento de energía se postulan como las principales aplicaciones dl hidrógeno verde en minería, ya que la movilidad en las explotaciones mineras supone la mayor parte de los costes medioambientales de la industria, en lo que respecta a las emisiones de CO2 a la atmósfera. Esta fuente de energía también podría ser utilizada para producir calor para los procesos mineros.

En mayo de 2022, ENGIE y Anglo American, una de las empresas mineras más grandes mundo, inauguraron el proyecto “Rhyno” en la mina de platino de Mogalakwena, en Sudáfrica. Se trata del mayor camión minero impulsado por hidrógeno del mundo, capaz de transportar una carga útil de 290 toneladas. ENGIE proporcionó una solución integrada de hidrógeno que incluye la producción, la compresión, el almacenamiento y el repostaje en un tiempo récord. Tras la validación del proyecto, se espera que se expanda a otros emplazamientos, reduciendo las emisiones de diésel de la movilidad minera hasta en un 80%.

En este contexto, Cubicoff está trabajando en un proyecto piloto para la descarbonización de la minería en la faja pirítica de Huelva. La idea es usar los excedentes renovables de las PSFV proyectadas para almacenar energía en forma de hidrógeno y luego reusarlo, dependiendo de la necesidad energética de cada mina, bien en movilidad vía retrofit previo de vehículos, bien en fuente de energía para la producción de calor necesaria en la mayoría de los procesos de transformación del mineral.

El objetivo de este proyecto es descarbonizar el 100% de la flota de vehículos y maquinaria, así como generar calor suficiente para las plantas de transformación de mineral, convirtiendo así la mina en autosuficiente y sostenible.

Desde Cubicoff se espera que el proyecto se ponga en marcha en 2023 en su fase de ingeniería, y en la horquilla 2024-2028 en su fase de implantación y puesta en marcha.

Fuentes:
• International Green Hydrogen Report 2022, Bird&Bird
• PWC, Green Hydrogen Economy